Desde
muy pequeña, casi recién nacida, Refúnfuras demostró ser muy peculiar. A los
tres meses logró decir "Papá" y desde entonces creo que ha sido
difícil mantenerla callada.
Siempre
estaba viendo que iban a cocinar su madre y hermana, inventaba recetas con los
pocos ingredientes que conocía. Claro que nadie las preparaba pero ella no
dejaba que eso la desanimara.
En su
familia todos debían hablarse de usted, inclusive entre hermanos, así que el
día que prepararon albóndigas, empezaron los malos entendidos.
-Oiga,
¿Qué van a cocinar?- Preguntó Refúnfuras a su hermana mayor.
_Albóndigas-
fue la respuesta.
-¿Albón?
-No,
albóndiga, ¡diga albóndiga!
Refúnfuras
tenía entonces unos 3 años de edad, no entendía por que su hermana repetía dos
veces "diga"; para ella sonaba "diga albón diga".
Efectivamente,
comió albóndigas, pero seguía llamándolas albón.
Toda
esa tarde y algunos días después, sus hermanos intentaron en vano que dijera
"albóndiga", pero seguía pensando que repetían dos veces
"diga".
Finalmente
se cansó de no entenderlos y declaró:
Albón y una mente interesante y nada más.
Con lo cual dejaba claramente zanjado el asunto.
Pasaron
los años y un día, comiendo albóndigas se dio cuenta de su error, no eran tres
palabras sino dos.
Es esa
la razón por la cual este blog lleva ese nombre.
Ni ella
misma sabría explicar de donde salió aquello de "una mente interesante y
nada mas"
Interesante
ResponderEliminar