Olegario Cadena; nacido en un pueblo en medio del desierto. Fue testigo de como ese lugar se convirtió en un importante productor agrícola a pesar o a causa de la escasez de agua.
Desde niño soñaba con el dinero y el poder. Alentado por su madre, una mujer de escasa educación pero con las mismas ambiciones, que buscaba cumplir a través de su hijo.
Así fue como Lego se convirtió en un profesionista dispuesto a comerse al mundo.. A fuerza de astucia, inteligencia y contactos; logró establecerse en una empresa y poco a poco escalar posiciones.
Ranulfa, su madre, no dejaba pasar oportunidades para presumir a su exitoso hijo.
Lego se fue a vivir con una mujer mayor que él, pues la había preñado. Su madre estaba a disgusto con la situación. esperaba una gran boda para lucirse con sus amistades; lo que en realidad sucedió fue una boda colectiva, y tuvo que hacerse cargo del nieto mientras su hijo se casaba junto con otras veinte parejas que también buscaban regularizar su situación.
La nuera era tan presuntuosa como la suegra; y como dos agujas no se pican...
Ranulfa no perdía oportunidad para molestar a Martina. Olegario fingía no darse cuenta y seguía con su vida.
Cuando su esposa anunció su segundo embarazo, también su amante le comunicó lo mismo.
Lego se acostaba con la asistente de su jefe. Una mujer de buena figura, pero algo histérica. Quería que él dejara todo para casarse con ella.
Nunca ocurrió. Él fue transferido a la capital, donde se convirtió en un importante elemento de los altos mandos de la empresa. Su madre viajaba constantemente a visitarlo, lo que desagradaba a Martina; no por su presencia que sabía ignorar fácilmente, sino por el gasto que implicaba el pasaje de avión. El dinero que ganaba su marido no era para dilapidarlo en una vieja ridícula, una sirvienta con aires de reina.
Por otro lado, Ranulfa pensaba que el éxito de Lego se lo debía a ella y Tina solo era una oportunista.
El hombre seguía su vida laboral, haciendo caso omiso de "las intrigas de palacio".
Cuando fue designado gerente de la segunda sucursal más importante del país, ambas mujeres se dispusieron a mudarse con Oleg a la nueva sede.
Ranulfa realmente huía de su pueblo natal debido al acoso de la loca asistente que tenía un retoño de su exitoso hijo. La mujer se había atrevido a enseñarle al bastardo a que la llamara "abuela Rana", cada vez que se encontraba con ellos por la calle. Lo peor era que el niño gritaba entusiasmado aquella frase y corría a abrazar las piernas de la abuela. Empezaron las habladurías en el pueblo y a Rana le importaba mucho "el que dirán".
Olegario fue un éxito rotundo en su nuevo empleo. Sacó a la empresa de la crisis y la posicionó como la más importante no solo de la región, sino del país. Tenía un excelente sueldo que dilapidaba en lujos y excentricidades apoyado por su familia.
Martina y Ranulfa eran clientes frecuentes de spas, cirujanos plásticos y boutiques. Los hijos iban a los mejores colegios. Oleg tenía un harem de amantes y amigos oportunistas.
El matrimonio tenía problemas por las aventuras del hombre. Pero Tina no era tonta y sí ambiciosa. No lo dejaba porque muy pronto se acostumbró a ese lujoso tren de vida.
Finalmente Lego fue acusado de malos manejos de la empresa y quedó sin empleo. Martina entonces si lo dejó y él comenzó a hacer locuras.
Murió una madrugada, solo en su departamento mientras su madre se divertía con su nuevo novio millonario en un club nocturno.
Rana se casó con aquel hombre y nunca hablaba de su hijo. Como si no hubiera existido. La verdad, solo ella la sabía. Un gran secreto.
Mientras tanto, Tina peleaba la herencia contra la empresa y la asistente loca que reclamaba una tajada para su vástago.
El único pensamiento que Rana se permitía, era que su hijo desapareció en el momento adecuado, antes de ser apresado por el delito que se le imputaba.
Seis años después, cuando ya todo estaba olvidado. Apareció un hombre de la edad de Lego en casa de Rana. El marido millonario estaba en las últimas, víctima de una enfermedad terminal.
El hombre que se hacía llamar Oleg Kette, asumió el cargo de asesor de Rana.
Ahora que su marido estaba incapacitado para manejar su cuantiosa fortuna, Kette tomaba las riendas de todo lo que Ranulfa desconocía del negocio.
La gente pensaba que la mujer era una descarada al traer a su amante a casa con su marido aun postrado en cama.
La sorpresa llegó el día del funeral del millonario. Rana dio un emotivo discurso sobre las cualidades del difunto y luego hizo una revelación sorprendente.
Presentó ante todos a Oleg Kette como su hijo, el cual llegó acompañado de una bella mujer.
Lego fingió su muerte (no me pregunten como, solo soy la narradora del relato), investigó en ese tiempo y logró poner tras las rejas al verdadero culpable de la malversación de la que se le acusaba. Cambio su nombre a algo que sonara extranjero, alemán específicamente. En el ínter, conoció a Alejandra, su actual pareja. Se enamoró como nunca antes.
Esperaron un tiempo adecuado después del funeral para casarse. Rana estaba encantada con la nuera. Tanto así, que el día de la boda en un hermoso jardín, Ranulfa apareció acompañada de la mascota de Alejandra, un bello maltés llamado Garu.
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